Descartadas las bombillas
clásicas incandescentes de Thomas Edison (cuya fabricación está ya prohibida, aunque puedan encontrarse aún en tiendas), uno puede elegir entre los tubos fluorescentes, las fluorescentes compactas (denominadas también de bajo consumo), las halógenas o los nuevos LED.
Se dice que la tecnología Light Emitting Diode (LED) va a revolucionar el mundo de la iluminación, pero antes de salir corriendo a por una de estas maravillas se deben tener en cuenta algunas consideraciones. Lo mismo ocurre con las llamadas de bajo consumo, el tubo fluorescente en forma de bombilla, que hay que saber escoger.
Hoy en día son muchas las expectativas puestas en la tecnología de los LED. Esta iluminación empieza a llegar a las tiendas, pero se conoce ya desde hace mucho tiempo. Y es que el LED no sólo rivaliza en ahorro de energía con los tubos fluorescentes y las bombillas fluorescentes compactas, sino que puede tener una vida mucho más larga: hasta 50.000 horas (hay que pensar que una bombilla en casa se enciende unas 4 horas al día). Además, no genera radiación infrarroja o ultravioleta, ni tampoco contienen mercurio (como las fluorescentes).
Ahora bien, hasta hace muy poco tiempo nos encontrábamos con que el LED no daba suficiente luz para sitios en los que se requiera mucha iluminación, que podía dejar de funcionar por el calor, y sobre todo, un precio elevado.
Hoy en día, ESTAS DESVENTAJAS HAN SIDO SOLUCIONADAS, y empresas como nosotros, ofrecemos productos LED que brindan la MISMA LUMINOCIDAD que las halógenas e incandescentes, carcasas (Housings) de aluminio adaptadas a la disipación de calor necesaria para brindar el mejor rendimiento del LED, y finalmente lo que a todos nos interesa, PRECIOS ACCESIBLES al bolsillo de cualquiera (puede consultar nuestra tienda virtual EFO-Shop).

Por ejemplo, para los hogares ya comienzan a encontrarse LED con prestaciones suficientes para sustituir a las lámparas halógenas dicroicas, las luces de forma redondeada que van incrustadas en el techo. Gastan mucho menos energía, pero mientras unas cuestan unos pocos euros, estas más modernas pueden superar los 30 euros.
¿Resulta rentable pagar más dinero por una iluminación que va a gastar menos energía y durar mucho más? Algunos municipios españoles han empezado a cambiar ya las bombillas de vapor de sodio de las farolas del alumbrado exterior por esta nueva tecnología.
Grandes cadenas hoteleras y grandes comercios están cambiando a iluminación LED porque el ahorro en consumo eléctrico es increíble. Un pequeño hotel cliente de nuestra empresa, consumía una media de 7.000€ al mes, cambiando a LED ha pasado a consumir una media de 1000€ al mes!! Un ahorro de más del 80%!! La amortización de la inversión se completaría en un corto plazo...
En resumen: Una lámpara halógena siempre gastará mucha menos energía que una incandescente clásica, pero todavía se ahorrará más con fluorescentes. En principio, un tubo recto fluorescente resulta más eficiente que otro retorcido de una bombilla compacta de bajo consumo, pero la diferencia es poca y no siempre será así, dependerá también de la calidad de cada lámpara. Un LED gasta ya menos que una lámpara halógena, y fluorescentes.
¿Merece la pena el cambio? juzguen ustedes mismos...
Parte de la información extraida de: blogs.elpais.com